Oleada de dolor

Desde la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género seguimos denunciando los atentados machistas contra mujeres, sus hijas e hijos y nos produce un enorme dolor ver como siguen aumentando los casos extremos de asesinatos machistas; el último en Tenerife, en el que un padre mató a dos de sus hijas para vengar su propia ceguera machista ante la mujer que se separó de él, por maltratador. Esa madre ha quedado condenada a morir en vida lo que le queda. Pero lo más terrible es que no es la única que está pasando esto.

Esta terrible historia que nos llena de dolor es solo la punta del iceberg del terrorismo machista que nos está ahogando; 39 asesinatos en lo que llevamos de año, y miles de mujeres viviendo el maltrato de sus parejas, hijos o padres, todas por el mismo motivo: La supremacía masculina. Hombres que piensan que la mujeres son objetos, propiedades que deben obedecer a su deseo y mandato. No son hombres con un cuadro psicológico específico, ni siquiera casos psiquiátricos, son hombres normales. Hombres educados en valores tradicionales que estamos transmitiendo en nuestra sociedad, con los que se normaliza la violencia contra las mujeres en la que todos somos, en una u otra medida, cómplices.

¿Cuántos hombres animamos a otros a “poner en su lugar a la mujer”? ¿Cuántos creamos un frente de hombres victimizados ante los avances en derechos sociales que han logrado las mujeres en nuestro país? ¿Cuántos, simplemente, no hacemos nada cuando a su lado se veja o se ningunea a mujeres de nuestro entorno?

El silencio nos hace cómplices

Desde AHIGE hacemos un llamado a los hombres para que no se queden callados ante la violencia machista, ni de alta ni de baja intensidad. La violencia machista empieza en pequeños detalles de baja intensidad y se normaliza, creando la base según la cual colocamos a las mujeres en un nivel inferior. Las mujeres son seres humanos y merecen un trato de igualdad. La normalización de la violencia crece y lleva a algunos hombres a hacer uso de la manipulación, el desprecio, la violencia psicológica y hasta física contra las mujeres. No seamos más cómplices de este sistema de producción de maltratadores y asesinos.

Digamos NO a las violencias machistas

Desde AHIGE invitamos a los hombres a des-aprender la violencia machista que un día naturalizamos y aprender a ser más humanos. Esa andadura para nuestra humanización, que hacemos juntos, nos ayuda a ver que otro mundo es posible, que la igualdad de género depende de ti y de mi, de cómo actuamos y nos implicamos personal y socialmente por la igualdad. Hombre, si tienes dudas o quieres des-aprender con nosotros, únete a esta revolución que promovemos desde AHIGE.

Compartimos el dolor de las mujeres, supervivientes de esta atrocidad que es la violencia machista y lloramos con dolor por los asesinatos que siguen arrebatándonos a nuestras compañeras.

Queremos una sociedad en la que las mujeres crezcan y vivan en igualdad de condiciones que los hombres, que tengan el mismo trato y oportunidades; no solo en derechos, también en los hechos, en la vida cotidiana. Esto depende de toda la sociedad. Nosotros hacemos un llamado especialmente a esa mitad de la población que sigue mirando para otro lado: Los hombres. Digamos:

“Yo actúo a favor de la igualdad y condeno la violencia machista en cada una de sus manifestaciones.”

Porque… “El silencio nos hace cómplices”

AHIGE (Asocación de Hombres por la Igualdad de Género)