Responsabilidad

Asumimos nuestra responsabilidad… colectiva y personal ante la discriminación y el sexismo.

Con la creación de una asociación con proyección pública, asumimos nuestra responsabilidad personal y social en la construcción de una sociedad igualitaria. Los hombres no podemos seguir ajenos, como si la desigualdad y la discriminación en razón de sexo, fuese únicamente un problema de sus principales víctimas; las mujeres. Queremos implicarnos en la Igualdad. No podemos seguir mirando hacia otro lado.

Los hombres actuales no somos culpables de los miles de años de machismo que conforman nuestra historia. La culpabilidad es, en cualquier caso, injusta y paralizante. Impide el cambio en positivo de las personas.

Preferimos trabajar con el concepto de responsabilidad. Responsabilidad colectiva como hombres, pues es necesario que como colectivo haya un reconocimiento de las injusticias que el modelo tradicional machista ha generado, principalmente sobre las mujeres y homosexuales. Este es el punto de partida necesario para la reconstrucción de una sociedad que se base en nuevas relaciones y valores.

Nuestra responsabilidad individual consiste en el compromiso personal de hacer todo lo posible para no reproducir el machismo y la discriminación en nuestras vidas, en nuestro entorno familiar y social más inmediato.

A partir de este reconocimiento, al tradicional mensaje de justicia y exigencia que recibe la población masculina, que pensamos que hay que mantener, es posible añadir un mensaje en positivo. Podemos hacer a los hombres la siguiente pregunta:

¿Te has parado a pensar las ganancias que obtenemos los hombres con la igualdad? ¿De verdad crees que merece la pena seguir atrincherado y negando el cambio?

Este mensaje en positivo ayudará a muchos hombres a iniciar procesos de cambio y a derribar sus barreras ante el avance de las mujeres, aprendiendo a verlo como algo positivo con el que ganamos todas y todos y preocupándose, paralelamente, de su propio camino hacia la libertad que otorga la superación de los roles, estereotipos e identidades de género.

El machismo es malo también para los hombres. El machismo y el sexismo son nuestros enemigos comunes.